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miércoles, 9 de junio de 2010

MONÓLOGOS DE UNA "AMIGA"... (Primera parte)

El día de hoy, recordé muchas cosas de mi pasado… sobre todo de cuando estaba en la preparatoria. Cuando cursaba el segundo o tercer semestre, me metí a un taller de teatro, donde hacíamos coreografías, obras y también algunos monólogos, esta era una tarea que se les dejaba aprenderse a los que iban mal en a materia, pero tal vez era de las cosas mas entretenidas, ver a alguien decir un monologo, algunos lo hacían bien, otros no tanto, pero al menos lo intentaban.

Me acuerdo mucho de uno en especial, que lo dijo mi amiga y colega Sandra; hablaba acerca de las personas que se enamoran de un amigo y no son correspondidas; tal vez me llamo la atención la forma en que lo actuó, pero sobre todo, lo que mas me atrajo y una de las razones por las que lo recuerdo tan bien, era por lo inconcebible e incomprensible que era para mi esa temática en aquel entonces; a mis 16 años, nunca me había enamorado de alguien que fuera mi gran amigo, creo que sólo habían sido “amores a primera vista” o desde un principio se habían notado otros intereses hacia mi, nunca una amistad normal se había convertido en amor en aquellos tiempos.

Ahora, vino a mi mente ese monólogo al vivir la experiencia en carne propia, y me he dado cuenta que es algo muy común por lo que hemos pasado tanto hombres como mujeres y también muy doloroso por cierto. Es por eso que me gustaría compartir parte de este soliloquio con ustedes para transmitirles parte de mis sentimientos. A este texto le he hecho algunas modificaciones para agregarle unas cosas, quitarle otras y tener una mejor adaptación a la realidad; el famoso escrito comienza algo así:

“Hasta ahora pensaba que la peor frase que te pueden decir es: “Tenemos que hablar…” porque al decir esto, significa que hay problemas, que si te lo dice tu novio, es porque esta a punto de terminar contigo o te confesará que te pone los cuernos; si lo dice tu madre o tu padre, de seguro te descubrieron algo que les ocultaste y te van a regañar, y si te lo dice un compañero, es probable que te haga alguna confesión escabrosa o peor aun quiera que hagas algo comprometedor a cambio de otra cosa!!!
Pero no, esta frase no es nada comparado con una más terrible aún… la peor frase que te pueden decir es: “yo también te quiero… pero solo como amiga”

Eso significa que para el tú eres la mas simpática del mundo, la que mejor lo escucha, con la que comparte tantas cosas y se la lleva súper en todo momento… pero que no va a salir contigo ni va a haber algo más entre ustedes ¡jamás!. En realidad, él va a salir con una chica que no lo ama y nada que ver con él!!!, que lo va a hacer sufrir y probablemente solo lo quiera para pasar el rato o peor tantito, por su dinero. Eso sí, cuando la otra le haga algo y lo deje chillando… te llamará a ti para pedirte consejo!!!. Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: “Señorita Gutiérrez, es usted la persona idónea para el puesto, la que mejor curriculum vitae tiene, ¡la más preparada!… pero fíjese que no la vamos a contratar. Vamos a emplear a una incompetente. Eso sí, cuando la riegue, ¿le podríamos llamar a usted para que nos saque del lío?”.

Me pregunto, ¿qué he hecho mal? Hemos ido al cine, nos hemos reído, hemos hablado horas y horas por teléfono, nos hemos visto casi todos los días, fuera de clases, hasta a veces hemos comido juntos y me ha invitado a fiestas… hemos pasado horas tomando café… ¿A partir de qué café nos hicimos amigos?, ¿del quinto? ¿Del sexto? ¡Por Dios!, eso se avisa. ¡Uno menos, y ahora sería su novia! Es como si un amigo se rigiera por las mismas normas que un Tampón: Puedes ir a la piscina con él, montar a caballo, bailar, y hacer casi todo lo que quieras!!!… lo único que no puedes hacer con él es tener sexo…

Es que si lo piensas… si para un chico considerarte “su amiga” consiste en arruinar tu vida sentimental, ¿Qué hará con sus enemigos?, a mi me parece muy bien que seamos amigos, lo que no entiendo es por qué no podemos “besarnos en la boca como amigos”, andar tomados de la mano, o tener sexo. Yo creo que la amistad entre hombres y mujeres es muy difícil de lograr... Lo que ocurre es que cuando él te dice que te quiere sólo como amiga, para el significa eso y punto!!! No hay vuelta atrás!!!.

Pero para ti no. Para ti significa que si una noche están en la playa, solos, el se emborracha, hay luna llena, se han alineado los planetas y un meteorito amenaza la Tierra… ¡A lo mejor consigues algo con él! Por eso nunca pierdes la esperanza. ¿Qué anda con Otra?, pues ya romperá… cuando lo hace, tú atacas con la técnica de “consolador”: “No llores, ella no te merecía. Tú te mereces algo mejor, una chica que te comprenda, que sepa estar ahí cuando la necesitas… que sea alta, de cabello castaño oscuro, ojos cafés, que se llame… ¡como yo!”.

Al menos, siendo amiga puedes meter cizaña para eliminar competencia, Cuando dice:
-Ay, que tonta es fulanita, ¿verdad?--¿Fulanita? Es muy tonta, sí… un poco bizca.-No es bizca, lo que pasa es que tiene una mirada muy tierna.--Sí, en eso tienes razón, me fijé el otro día, cuando miraba a Sutanito.-No lo miraba a él, me miraba a mí.--¿Ves como es bizca?El colmo es que ellos consideran que tienen una relación “superespecial” con una amiga cuando pueden dormir con ella en la misma cama y que no pase nada. Pero bueno, ¿lo “superespecial” no sería que sí pasara algo?

Un día después de una fiesta, te quedas ayudándolo a recoger, como haces siempre, y cuando acabas, el dice:
-Uy, es muy tarde, ¿por qué no te quedas a dormir?-¿Y donde duermo?-Pues en mi cama.
A ti te tiemblan las piernas: “¡Ésta es mi “gran noche”, se han alineado los planetas!”. Así es que te metes en la cama de un brinco y doblas las rodillas para disimular. El se mete, se acomoda y te dice: “Hasta mañana”. ¡Y se duerme! “Pero bueno, ¿cómo se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero este chico no reza ni nada?”. ¡Estas acostada con el hombre que te gusta! Al principio no te atreves a moverte, para no tocar nada. Sabes que si en ese momento hicieran un concurso, nadie podría ganarte: eres la más caliente del mundo. ¡Y que larga se te hace la noche! Te vienen a la cabeza un montón de preguntas: “¿Tocarlo accidentalmente con la mano será de mal amiga? ¿Y si es su cuerpo el que me toca a mí?”. No puedes creer que estés en la misma cama y no vaya a pasar nada. Confías en que en cualquier momento se dé la vuelta y te diga: “Venga tonta, que ya has sufrido bastante, ¡hazme tuyo!”. Pero no. A ellos nunca les parece que has sufrido bastante. Y mira que sufres… Porque tienes toda la sangre del cuerpo acumulada en el mismo sitio. Pero ahí no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el timbre de la puerta:

¡Ay, es Fulanita!¿Fulanita? ¿Pero que no la habías dejado?Ya te contaré, ahora tengo prisa. Se me olvidó decirte que iba a traer su perro, porque como nos vamos de viaje, yo le dije que el perro mejor que contigo no iba a estar con nadie.Y para colmo cuando entra la Fulanita te dice:
¿Eres su amiga? Tienes mala cara, ¿has dormido bien?Así que al final te quedas con el perro, que ése sí es el mejor amigo del hombre…*

Es muy difícil ver a la persona que amas sólo como tu amigo, pero debemos aceptar las decisiones de los demás y buscar a otras personas ¡Hay millones de habitantes en esta ciudad (o en otras) buscando lo mismo que nosotros! ¿Por qué cerrarnos a amar a alguien que no siente lo mismo por ti y con la cual podemos tener una linda amistad? Por favor, tanto mujeres como hombres, si tienen un amigo(a) y les empieza a gustar pero éste no da señales de querer “algo mas” a los pocos meses de haberse conocido, ¡Ni lo intenten!, no quiere más que su amistad, y no cambiará de opinión salvo ciertas excepciones, pero es mejor no hacerse muchas ilusiones, solo daña los sentimientos, y lo peor del caso los de nosotros mismos y a veces de paso los de nuestras amistades. Por último, no me queda más que despedirme con aquella frase tan trillada pero que a veces llegamos a olvidar: “Si amas a alguien, déjalo libre, si regresa es tuyo y si no… nunca lo fue…”

*www.sientelo.net/articulos/2006/02/ [en línea] 24/03/06.
Aquí puedes consultar el texto original del monologo.

Roxana Nayelli Gutiérrez Zepeda

El hombre “perfecto”

La semana pasada, a través del Internet, me uní a un grupo de periodistas de toda la república mexicana, fue ahí donde conocí a quien llamaré “Claudia”, una reportera de un diario del norte del país. Iniciamos nuestra conversación hablando acerca de nuestras profesiones y lo apasionante que es este oficio, después pasamos a los temas triviales y terminamos platicando acerca de los asuntos sentimentales.

Tal vez el hecho de no conocernos físicamente y el anonimato que da la red, o alomejor la desesperación que sentía esta muchacha, le hicieron contarme los tormentos por los cuales estaba pasando en su relación amorosa, su historia me conmovió tanto que decidí contárselas a ustedes para que tengan cuidado y no les vaya a pasar lo mismo… fíjense bien a la hora de elegir a un hombre… sobre todo cuando parece ser “el hombre perfecto…”:

“me hice novia de un chavo fabuloso…lo conocí porque tuve que hacerle un reportaje del premio de la juventud en el estado…imagínate me parecía lo máximo…
Duramos un año…llegamos a junio del 2006 y todo perfecto… no teníamos ningún pleito…Habíamos hecho planes de boda…y un día cualquiera me cortó… así…sin explicación… luego me entere que le gustaba otra… y también me entere que no era todo lo perfecto que me había dicho que era… el chico se planto ante mi como alguien especial y diferente…

Y ante todos es un perfecto: es el mejor en clases, el mejor deportista, el que tiene medallas, el mejor alumno, el mejor amigo, el que mejor da consejos, el premio de la juventud en el estado, el mas guapo, el atlético, el bien hablado, el que no tomaba, no fumaba, no salía a las discos, se la pasaba trabajando… de 6 de la mañana a 12 de la noche o 2 de la mañana…todos los días…en la escuela era el más cumplido… también tiene un negocio…yo le ayude a sacarlo adelante durante un año mientras el avanzó en su escuela.

Ya conocía a toda su familia…viajamos a puerto Vallarta y a Guadalajara cuando cumplimos dos meses de novios… su familia me decía que estaban seguros que yo era parte de ellos…
Total que me corto sin explicación… COMO CREES QUE ME PUSE YO… mi familia SACADISIMA DE ONDA porque el chavo no salía de mi casa, pero creemos que ahora soy una NOVIA OBSESIVA… CREEME QUE CUANDO ME ENTERE quise escribir una nota de que el tipo del que yo había escrito no existía… que era un perfecto idiota… aquí en la ciudad… todos lo creen el joven perfecto, el joven idóneo…

Es frustrante porque cuando empezamos a salir fuimos como los mejores novios, éramos una pareja ideal, todos nos envidiaban…trabajamos juntos, hacíamos planes juntos, viajamos juntos… yo manejaba parte de sus negocios, ayudé en su casa y el en la mía…, es decir todo padrisimo…

Yo tomaba antes de andar con el… unas cervezas… tu sabes…pues el me dijo que eso no era correcto, tampoco fumar… que el no lo hacia, incluso me metía en la cabeza que a los ojos de Dios, eso no era bien visto… íbamos a la iglesia todos los domingos, ¡lo vieras rezando!...no podíamos darnos mas besos de los convenientes etc, etc…Ya me tenia fija una hora para dormir… como trabajamos mucho, pues yo me iba a dormir temprano…

Pues un día ¿que crees?... después que me llamo para darme las buenas noches, no se por qué se me ocurrió ir a buscarlo para invitarle unos tacos… y estaba con una chava… luego lo vi tomando… fumando… echando maldiciones… groserías fuertes que no pudo haber aprendido en una semana… estaba haciendo todo lo que él dijo que no hacía… pero ¿sabes que era lo peor?...que seguía yendo a mi casa… yo me quería morir… yo le cuestionaba que porqué… decía que me amaba… yo seguía creyendo

Pues así son las cosas… ahora soy una NOVIA OBSESIVA… y tengo mucho miedo
Anoche sentí mucho miedo… mi obsesión me hizo temblar… fue algo horrible…
El lunes anterior fue a mi casa… te estoy diciendo que son cuatro meses de mentiras y engaños… fue a mi casa y me dijo que me amaba pero que no quería andar conmigo, que no quería tener novia… que quería ser libre…. estar soltero, salir con amigos, que porque supuestamente nunca lo ha hecho… cuando antes me decía que no le gustaba salir, que no salía con sus amigos, que solo conmigo como su novia, etc… puras mentiras… y pues
con eso que me dijo que me amaba me movió el tapete a buscarlo… anoche fui a decirle que ya se acabó todo…pero cuando lo llamé no estaba… y entonces empecé a temblar… fue algo muy raro, comienzo a preocuparme….que mi obsesión sea una enfermedad…

Creelo… cuando supe que no estaba me llene de rabia porque me dijo que no saldría con nadie por un tiempo… fue horrible…y le pedí a Dios que me ayudara y me puse a rezar para tranquilizarme… y ¿sabes? hoy te conozco y me dices tantas cosas…estoy segura que no fue mi imaginación…

Quienes nos conocen sabe que él me engaño, que se safó de lo que prometió…de los planes que teníamos… sin ningún motivo… es cruel pero al fin real…

Hoy tengo 25 años y ¿que caso tiene esperar? imagínate que espero a un hombre en vano y no pasa nada… porque si él ya me cortó pues fue porque no lo convencí… no le llene el ojo… mi ex no es un artista… pero casi… fíjate que a veces he pensado que para no aferrarme debo pensar que es un artista y que es inalcanzable… pero ni siquiera debo de darle ese calificativo porque se porto muy mal conmigo… me da mucho coraje que sea un doble cara… quisiera desenmascararlo… pero no se puede… pues ¿Cómo? lo único que he hecho es quedar yo como agresora y el como victima, porque ya todos sus conocidos saben que lo acosé, aparentemente, porque tampoco es cierto… el es el que nunca dejo de molestarme… aunque salía con otras…

Yo pienso que si hubiera sido buena onda me hubiera terminado y ya, no me hubiera metido tantos choros en la cabeza…ahora tengo miedo hasta de salir, porque cuando éramos novios el decía que las niñas buenas se dormían temprano, no tomaban no iban a la disco, y tengo miedo de salir que me vea y entonces ya no quiera regresar conmigo ¿te imaginas que grave estoy? imagínate que me sube al cielo como anoche que me dijo que
ME QUERIA…igual que me intento besar…yo no me dejé…me dio mucho coraje ¿porque juega así?... claro pero él adoptó una actitud de digno que yo no he tenido…

Como dices tú: “hay mujeres que no tienen dignidad…” y que te humillan y aun así tengo mucho miedo… por ejemplo ahora en este momento tengo miedo que él vea mi auto en el estacionamiento y entonces piense que yo no era la indicada para él porque termino de trabajar muy tarde... que no soy niña buena etc…

Tengo miedo que me vea en la calle y que por cualquier cosa si pensaba regresar conmigo ya no lo haga… se que son puras tonterías porque para el caso ya me terminó… y sin explicación alguna… es que no tienes idea de que tan fuerte fue nuestra relación… pero todo le valió… imagínate… ahora lo siento como un divorcio... nos veíamos todos los días, convivíamos diario y no entiendo qué paso…

Lo más curioso es que mi madre me decía que tuviera cuidado…que ese chavo no era real… porque hasta en mi casa quería mandar…. En fin… cuídate mucho, ¿sabes? es que me tengo que ir… vivo lejos de aquí…pero me encanto platicar contigo… bueno me voy… Gracias por escucharme… y espero que me escribas…”

Es increíble ver que aún pasen este tipo de cosas, que sigamos viviendo en una sociedad tan machista y excesivamente conservadora que lleven a este tipo de pensamientos.

No hay hombres ni mujeres perfectos, todos tenemos cosas buenas y malas, y siempre tendremos algún defecto que por más que tratemos no vamos a poder ocultar. Así es que tengan cuidado con este tipo de personas, y como dice Johann Kaspar Lavater: “Desconfía de la persona que lo ve todo bien, y de aquel que lo ve todo mal” pues “Ninguno nace libre de vicios; y el hombre más perfecto es aquel que sólo tiene los pequeños” . (Quinto Horacio Flaco).

Roxana Nayelli Gutiérrez Zepeda
Comentarios: nayelligz@gmail.com

lunes, 7 de junio de 2010

“¿CUANTO PESA EL MIEDO A SER FELIZ?”

Hace unos días, mientras escuchaba un disco de uno de mis grupos favoritos, “La oreja de Van Gogh”, me llamó mucho la atención una canción llamada “perdida”, mientras la oía podía identificarme mucho con ella, tal vez como también lo hicieron cuando la escucharon muchas otras personas más, pero lo que más me impactó de la letra, fue una parte donde decía una realidad muy cierta: “¿Cuántos gramos pesa mi alegría…? ¿Cuánto pesa el miedo a ser feliz?” la respuesta en la primera pregunta, pareciera que se mide en gramos… la de la segunda desgraciadamente pesa demasiado como para ponerle un patrón de medida.

Aunque suene paradójico de pensar, el hombre pasa su vida buscando la felicidad, intentando ser feliz, soñando con ser amado y tener una vida casi perfecta, pero cuando tiene todo esto enfrente sale huyendo despavorido y paralizado por ese miedo inexplicable que se siente cuando se esta a punto de alcanzar lo que tanto se había soñado.

Aquella canción me recordó a cierta amiga que me decía aterrorizada “¡Tengo miedo de enamorarme y que me hieran! ¿Qué hago? Tengo mucho miedo…” también se me vino a la mente aquella escena, de cuando iba en el tren con otra de mis amigas mientras ella me comentaba casi orgullosa de su hazaña “Pues yo nunca me he enamorado… ¡y espero no hacerlo!... aunque sería lindo…”, “entonces por que no quieres enamorarte”, le dije, “!Ay no! ¡Imaginate que miedo si no me corresponden!”.

Frases como estas, desfilan por la vida de hombres y mujeres todos los días, y claro, no pude dejar de pensar en mis experiencias personales, pues pronto invadieron mi memora aquellas palabras dichas por una de las personas que mas quiero: “Te amo… pero tengo mucho miedo… porque nunca me había enamorado… y me voy a perder… y cometeré muchas locuras por ti… me asustas… me estoy clavando mucho… mucho…” estas tal vez han sido las palabras mas sinceras y emotivas que he escuchado de una persona, y a la vez que las oía podía ver la emoción con que se pronunciaban, el temblor de los labios, un verdadero miedo en los ojos…

Y aún sigo preguntándome ¿Cómo hago que se vayan esos absurdos miedos? ¿Dónde esta el verdadero origen del temor? Es curioso, pero generalmente los que son asaltados por este tipo de miedos, son en su mayoría los hombres, aunque muchas veces no lo quieran aceptar, sobre todo cuando se trata de cuestiones amorosas; Tal vez la razón sea porque como decía el famoso dramaturgo y novelista irlandés Oscar Wilde “Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame”. ¡Vaya condiciones!

Creo que Voltaire, el escritor francés, no se equivocaba al decir que “Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una”, nunca perdemos la esperanza de encontrarla, sin saber que la felicidad esta en el interior de nosotros, y no allá afuera. No se trata de hacer felices a los demás, si no de compartir nuestra felicidad con todos los que nos rodean, y que a su vez, ellos nos transmitan la suya.

La felicidad, es algo tan complejo y difícil de entender por todas las paradójas que lleva implícita, se compone de momentos, no de periodos, es esporádica y así como viene se va, por algo dijo el escritor belga Maurice Maeterlinck, que “cuando uno dice que sabe lo que es la felicidad, se puede suponer que la ha perdido”. La felicidad es como un perfume que se tiene a veces, un aroma agradable que nos hace soñar y después se lo lleva el viento… intentamos seguirlo, correr tras aquel olor que se esfuma en el aire, agitamos los brazos y corremos para atraparlo de nuevo y que se quede con nosotros, pero así no es la felicidad, pues así como llega se va…

Y después de todo este soliloquio acerca de la felicidad, me despido de usted apreciable lector, tengo que irme, no vaya a ser que me deje, el autobús que podría llevarme a encontrar la felicidad que tanto he buscado y a la que por supuesto no le temo… y usted ¿Ya encontró la felicidad o todavía la está buscando? Fíjese bien, podría estar más cerca de lo que se imagina, donde menos la espera...


Roxana Nayelli Gutiérrez Zepeda

miércoles, 2 de junio de 2010

Cómo perder a una mujer en 10 días

Un dominngo, mientras cambiaba de canales en la televisión, después de varios minutos de no encontrar nada, me topé con una película de comedia llamada “Como perder a un hombre en 10 días”, que hablaba acerca de una periodista que tenía que escribir un artículo acerca de los errores que cometen las mujeres en sus relaciones amorosas para que un hombre termine abandonándolas, por lo cual se ve en la necesidad de entablar una “falsa” relación con un chico para comprobar sus teorías sobre la conducta masculina.

Y ahora, irónicamente, aquí me encuentro frente al monitor, tratando de retratar la misma situación pero invertida: ¿Qué es lo que debe hacer un hombre para convertirse en la peor pesadilla de una mujer?

Es muy sencillo, si es usted un varón que disfruta del masoquismo, que le encanta ser infeliz al alejar a todas las mujeres que conquista (aunque niegue ante los demás el placer que en el fondo le produce esta práctica o al menos eso es lo que parece reflejar por su conducta) y aspira a convertirse en el mejor patán del mundo, sólo tiene que seguir los siguientes pasos para lograr perder a la mujer de su vida:

Lo primero que tiene que hacer, es acercarse a su “víctima”; conquístela, dígale las cosas más hermosas que ella tal vez nunca habría escuchado, engáñela, hágala creer que es la mejor chica con la que se ha encontrado, que es hermosa y perfecta; con esto tal vez logre atraer su interés.

El segundo paso es ganar su cariño y confianza, invítela a comer, a salir al cine o a pasear a algún lugar, déle la razón en todo lo que dice y muéstrese ante ella como un hombre bueno, seguro de si mismo, exitoso, inteligente, alegre, tierno y detallista, cuéntele cosas de su vida íntima y familiar, aunque no sean ciertas, así conseguirá hacer que la susodicha se enamore de usted y pensará que no le guarda ningún secreto.

El tercer paso ya es mucho más sencillo, pues una vez que “el pez mordió el anzuelo”, solamente debe de reafirmar su conducta y darle a la mujer cierta seguridad: hágale creer que le gustaría tener una relación seria con ella y eche a volar su imaginación pintándole planes a futuro para los dos, recuerde, la seguridad personal es algo muy importante, así ella no dudará de sus palabras cuando hable de manera firme.

Si logra besarla y ser correspondido, habrá usted ganado la primera batalla, podría dar el siguiente paso y conseguir algo más de ella… ahora sólo será necesario mantenerse unos cuantos días en una actitud atenta y romántica, para hacerle pensar a esta pobre infeliz que usted la quiere, o incluso puede decirle que la ama para aumentar el dramatismo en la situación. En estos momentos, es probable que la chica esté en sus garras y puede usted divertirse un rato con ella o hacer lo que quiera, al fin que ya “es suya“.

Una vez en este punto, comienza la nueva tarea, tal vez usted ya se esté enamorando y sienta un absurdo e injustificado miedo a comprometerse, esto es muy peligroso, pues atenta contra su soltería y su seguridad personal, por lo que deberá darse a la fuga y deshacerse de su nueva compañera lo más pronto posible, es por eso que debe de cambiar poco a poco, más no sea demasiado lento, comience por dejar de responder algunos mensajes que ella le manda, muéstrese ocupado en el trabajo cuando le llame, e incluso enójese si lo interrumpe y ya no salga tanto con ella, es más, deje de visitarla, así logrará crear en la mente de la pobre mujer, la idea de que hizo algo mal y sentirá cada vez más ganas de estar con usted al verse tan intrigada ante la “inexplicabilidad” de su conducta, ella se sentirá culpable sin saber muy bien de qué, por lo que tratará de hablarle para aclarar la situación tan extraña por la que está pasando.

Después, tome medidas más radicales: ignórela, huya de ella, no le llame, muéstrese más frío, no le escriba y no le conteste de ser posible ni un solo mensaje a pesar de que la muy ilusa intente persuadirlo con sus lágrimas, ni siquiera cuando sea por algo urgente o porque ella se sienta mal, simplemente muéstrese indiferente. Para este momento, su víctima debe de estar destrozada y muy herida por usted, tal vez con alguna esperanza de obtener reacciones de su parte, pero que equivocada está por que usted ni aunque le pase un tren por encima va a cambiar su actitud, o al menos, no por ahora.

Por último, debe mostrarse muy temeroso, inseguro e incluso asustado ante la presencia de la mujer que antes disfrutaba tanto de su compañía; hágala sentirse incomoda cuando estén juntos, tárdese en llegar o cancele las citas cuando hayan quedado de verse, frustre sus planes y confúndala más con esa doble cara, hágale caso cuando quiera y cuando no, pues simplemente no, elimine toda posibilidad de diálogo o reconciliación. Si ella le pregunta que si aún la quiere, ponga en duda su postura, déjela en incertidumbre e insinúele de manera muy sutil que no quiere ningún tipo de relación y póngale los pretextos más absurdos para que dicho vínculo sea imposible.

Si usted siguió al pie de la letra estos consejos, ¡Felicidades!, tal vez haya perdido en menos de 10 días al amor de su vida, ¿No es genial?, logró su objetivo, Sí, ahora ha logrado herir el orgullo de una mujer en lo más profundo de su corazón, y si es verdad la teoría del karma que dice que usted pagará por las consecuencias de sus actos ya sea en esta, o en otra vida, no tiene idea del problema en el que se acaba de meter. Pero… usted así lo quiso, es más, ¡Se lo buscó y fue con alevosía y ventaja!

Así es que como toda acción tiene una reacción, su “ex amiguita con derechos”, novia, pareja, esposa, o lo que haya sido, buscará a toda costa la manera de vengarse, y usted no sabe cómo se va a poner cuando se de cuenta que fue vilmente engañada por sus artimañas, porque no conoce lo que es capaz de hacer una mujer cuando la hieren de esa manera y encima la humillan.

Nosotras no merecemos ser tratadas así, es por eso, que muy probablemente, a pesar de que estemos dolidas, en el momento en que se nos cruce por enfrente alguien que en verdad sepa valorarnos, nos vayamos de inmediato y sin mucho pensarlo con ese hombre sin importarnos lo que piense usted, es más ni siquiera lo tomaremos en cuenta con su opinión; así es, lo habrán cambiado por una persona “mucho mejor”, por alguien que no actúa de una manera tan absurda como lo hizo su ridículo sentido común.

Lo reemplazarán por otro tipo y para terminar de darle el golpe final a su orgullo, el hombre “nuevo” será generalmente más guapo que usted, con más dinero y un mejor trabajo, lo que le demostrará que ha perdido a una mujer sincera que en verdad lo amaba por lo que era, y no por lo que tenía, pues de haber sido así, jamás habría salido con usted y se hubiera ido directamente con este nuevo prospecto.

Perdón por la expresión pero usted no es sólo un patán si no también un ¡IDIOTA! Y lo peor del caso es que apenas se acaba de dar cuenta, mire que enamorar a una chica, sentir algo por ella, y luego hacer todo lo que esté en sus manos para perderla y alejarse de ella por un estúpido temor que ni siquiera sabe definirlo, no es una actitud que pueda tener una persona coherente.

En fin, “ya ni llorar es bueno”, y se que ahora se arrepiente, y quisiera regresar el tiempo y volver con su amada perdida, pero ya es demasiado tarde, pues en estos momentos, ella ya ni siquiera piensa en usted, ya no le importa, fue tanto el daño que le causó que ni siquiera quiere saber absolutamente nada que tenga que ver con su persona, ¿Y sabe que fue lo peor? Que el que salió “bailando” fue usted, y el que perdió más, ¡también!, por que ella, al final salió mejor.

Ahora, aquella dama que se convirtió en su víctima y verdugo a la vez, se encuentra felizmente disfrutando de la vida en los brazos de otros hombres que si supieron aprovechar todo lo que usted desperdició. Quiso ser un gran cazador, y terminó por caer en la trampa de su presa, ¡que lástima!, Hasta nunca, querido ex compañero, fue un placer haberlo hecho aprender, que con los sentimientos nunca se juega, la vida da muchas vueltas y esta vez, a usted le tocó perder.

Por: Roxana Nayelli Gutiérrez Zepeda

comentarios: nayelligz@gmail.com

INCONFORMES ¡QUIÉN LOS ENTIENDE! ¿QUÉ HACER CON ELLOS?

Durante esta semana, me he dedicado a observar la conducta de la gente, en especial, el cortejo que se da entre hombres y mujeres.

Ayer me senté a platicar un rato con unas amigas de la universidad, Ninguna de las tres traíamos buena cara, no fue una semana muy linda ni fácil que digamos para muchas personas que conozco, incluyéndome a mi.

Una de ellas, se quejaba de su soledad, intentando disfrazarla con una risa irónica y sarcástica, la otra, trataba de ocultar la tristeza que sentía por haber terminado con su novio, relatándonos una serie de comportamientos incoherentes acerca de él, con los cuales ya comenzaba a sentirme identificada, pues me sonaban muy familiares de acuerdo al análisis que realicé.

Y yo, tratando de consolar a las dos, haciéndoles ver que no eran las únicas en desacuerdo, les contaba acerca de los dimes y diretes en que me he visto envuelta en los últimos días, mientras terminaba mi discurso que parecía sacado de un melodrama, con la cara confusa entre las manos y los codos sobre la mesa diciendo con indignación: “¡Ya no entiendo nada!”

¿Qué es lo que no comprendo? Pues nada mas y nada menos que los pensamientos y juicios contradictorios que tienen muchos hombres (con todo respeto, no son todos) respecto a las mujeres. ¡Nada les gusta! Y pareciera que de ningún modo se les puede tener contentos. A lo que me refiero es a esto:

Si los buscas, eres una “hostigosa”, si no los buscas “Que sangrona, ¡ni que estuviera tan buena!”, si te les avientas, eres una “atrevida” y además “fácil”, si no te les avientas “¡Qué tímida y anticuada!”, si quieres tener relaciones con ellos, eres una “cualquiera” (ellos en realidad piensan otra palabra mas fuerte), si no quieres, eres una “santurrona que se hace del rogar”, si les llamas, eres una “rogona”, si no les llamas “¡Ay que payasa y coda!, ni en una llamada quiere gastar”. Si te quieres casar, eres “posesiva”, si no quieres “Vieja cotorra amargator”…

¿Quieren más?...
Si eres romántica con ellos “Que cursi”, si no lo eres “¡Qué fría!”, si los tratas con dulzura y cariño, “sumisa empalagosa”, si los tratas a secas “¡Frígida!”, si te enojas con ellos, “¡Qué tipa tan histérica, ni ella sola se aguanta!”, si no te enojas “¿Me estas dando el avión? O ¿Por qué estas de acuerdo conmigo en todo lo que digo?”, si te caen bien su grupo de amigos y salen en bola “de seguro te gusta alguno de ellos”, si no salen juntos “Nadamas quieres que salga contigo y no me dejas estar con mis amigos, ¡restringes mi libertad!”…

¿Le sigo?...
Si te arreglas bien, eres una “vanidosa”, si no te arreglas “Marimacha y fodonga”, si le preguntas algo sobre su vida, “eres una metiche”, si no le preguntas, piensa que lo tratas con indeferencia y que no le importas. Si te portas educada, eres “Fresa”, si no, una “Naca”, si le regalas algo caro “¡Qué despilfarradora, gasta mucho dinero en frivolidades!, ¡me va a exprimir!”, si no le regalas nada “¡Qué tacaña!”, si comes mucho, “Que golosa y tragona, se va a poner bien gorda”, si comes poco, eres una “anoréxica”, ¿Te gusta salir? “Vieja floja y andariega, se la pasa en la calle”, ¿No sales? Eres una “aburrida”, si los ayudas con algo, se intimidan, si no les echas la mano “¡Qué egoísta!”, y si le seguimos… ¡No acabo!

¡Por Dios! ¿Qué clase de actitudes son estas? Es denigrante y cansado para cualquier mujer. Y eso no es todo, ¿Quieren ver cuál es el colmo de todos estos “colmitos”?: llegas con el hombre en cuestión, después de haber pasado por todo este vía crucis de juicios hacia tu persona, esperando escuchar alguna respuesta alentadora y sólo termina diciéndote: “No sé lo que siento… estoy confundido” ¡CONFUNDIDO! ¡Pues como no se van a confundir con semejantes pensamientos!

¿CONFUNDIDO? (¡¿L?!) Pero si aquí, ¡Las más confundidas somos nosotras!: ¿Qué hacer? ¿Qué no hacer?, ¿Qué decir y qué no decir? ¿Cómo nos comportamos con ellos? ¿De qué manera tratarlos? Si nada les parece, ¿Qué les damos y que no? No tenemos que cambiar a su gusto porque ellos lo quieran, ni tampoco nosotras podemos cambiarlos a ellos; deben aceptarnos como somos y conocernos mmmmuuuuyyyyy bien, antes de emitir cualquier juicio en nuestra contra, ¡podrían equivocarse!

Chicas, Señoras, y Mujeres en general: Tenemos un gran problema, ¿Qué vamos a hacer con ellos? Sólo nos queda una solución con estos “inconformes”: hacer lo que decía una de mis tantas tías: “Tómate 2 pastillas de “ubicatex”, relájate y luego mándalos directito a la… (#!/&@%@!!!!!”. Por último, quiero hacerle una súplica al señor: “Dios mío, ilumínalos… ¡Pero no los encandiles!, y sobre todo, danos mucha, ¡pero muchísima! Paciencia… porque si te pedimos fuerzas, los matamos con un golpe al estilo priista (Madrazo y Pintado)”.

Hombres: ¡Pónganse listos! Y no sean tan indecisos, podrían lamentarlo demasiado tarde.
Una disculpa a todos los descalabrados que están sangrando al leer esto. Cualquier parecido con la realidad es mera “coincidencia”. Mujeres: ¡No se dejen!

Roxana Nayelli Gutiérrez Zepeda

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miércoles, 31 de marzo de 2010

“AMORES EXTRAÑOS: HISTORIA DE UNA OBSESIÓN”

Hace algunos años, en unas de mis tantas vacaciones en el Distrito Federal, tuve la suerte de acompañar en su cumpleaños a una prima con la que tengo una excelente relación de amistad. La fiesta fue en el departamento de mi tía; todo improvisado, pues el plan original era salir a cenar juntos en familia.

Llegaron los amigos de mi prima y me senté a platicar con sus invitados mientras traían el pastel. Así pasaron las horas: tomando fotos y videos, entre chistes y la plática de algunas anécdotas curiosas.

Gran parte del tiempo, me dediqué a escuchar todo lo que comentaban, pero casi al final de la fiesta, me llamó la atención una conversación en particular: Mi prima, su novio (ahora esposo) y una amiga de ambos, estaban enfrascados en un tema tan interesante, que debido a su importancia y a la frecuencia de casos que se dan en nuestra sociedad, he decidido dedicar estas líneas para contarles la historia de un problema que padecemos la mayoría de las mujeres, algunas más que otras y en distinto grado de intensidad: Se trata de las cosas que hacemos cuando nuestro amor por alguien se convierte en una obsesión. Cabe señalar que éste, es un caso extremo, pero desgraciadamente real.

La amiga de mi prima, comenzó la charla manifestando su preocupación por la conducta de una de las mujeres ausentes en la reunión; la susodicha se llama Valeria, y es una mujer de mediana estatura, cabello largo y rizado, piel blanca, ojos grandes y cafés, que en aquel entonces tenía 30 años de edad (ahorita debe tener unos 34).

Unos meses atrás, mientras se divertía en un “antro” con sus amigas, conoció al que según ella era “el amor de su vida”, un muchacho 11 años menor que ella llamado Alberto. Aquella noche, este chico cometió un error: besar a Valeria. Ni siquiera se imaginaba todas las consecuencias que ese beso desencadenaría…

Al día siguiente, Vale llamó al tipo por teléfono, solamente para notificarle que como se habían besado en aquel antro, oficialmente ya eran novios. El jóven, algo sorprendido, por no desilusionarla y vivir una experiencia diferente, no tuvo de otra más que aceptar la apresurada decisión. Fue entonces cuando la amiga de mi prima, que vive en un departamento junto con Valeria, comenzó a relatar las conductas obsesivas de esta mujer:

“Vale pasa todo el día hablando de Alberto, todas las decisiones que toma las hace pensando en él; lo llama al celular o a su casa al menos cinco o más veces al día, pues se pone histérica y deprimida cuando no está con él; si no se ven, hace un drama e incluso mueve cielo, mar y tierra para ir a verlo”…

Así como aquella vez que despertó a su compañera de cuarto a las 2 de la mañana para que la acompañara en un taxi a la casa de Alberto porque no podía estar un minuto más sin él, o en el año nuevo, cuando la madre de Valeria le suplicó llorando a su hija que se quedara con ella en esa fecha especial, a lo que Vale respondió que no podía porque al día siguiente entraba a trabajar a las 6 de la mañana. ¡Qué pretexto tan poco ingenioso! Pero la realidad es que en cuanto Valeria llegó a su casa, marcó de inmediato a su chico para que pasara por ella y fueran a divertirse toda la noche.

Nuestra obsesiva amiga, no estudió mas que la preparatoria y ya tenía un buen tiempo sin trabajar; intentaron conseguirle trabajo en tres lugares distintos, pero ella no los aceptó porque le quitarían mucho tiempo y no podría ver a su novio, lo cual era inconcebible para ella, así que en vez de trabajar 8 horas en una oficina, con un buen sueldo, prefirió trabajar por las mañanas como ayudante de cocina en un puesto ambulante de comida que estaba cerca de su casa.

Esta mujer, no tiene deseos de superarse, nada le importa, su mundo gira en torno de Alberto, es más, su mundo es él. Pero aquel muchacho, vive en un mundo muy distinto al de su novia; él es un jóven que apenas comenzó su carrera, y quería hacer una maestría en Europa; tiene muchos planes, pero en esos planes no está Valeria; para él, es una relación corta, pasajera; pero ella piensa que Alberto la incluye en su futuro, por eso dice que va a comenzar a ahorrar para irse con él a Europa, que pronto se casarán y en unos años tendrá un hijo con él.

“Vale dice que si Alberto la deja, ella se suicida, y me preocupa porque no es la primera vez que pasa algo así…” relató la amiga de mi prima, mientras agregaba que el ex novio de Valeria, tuvo que irse a vivir a otra ciudad para poder librarse de ella.

No será nada fácil para Alberto safarse de Valeria, pero la situación más difícil será para ella. Es una pena que tal vez por fin logre su cometido de suicidarse, o puede ser que su problema obsesivo se agrave mucho más con el tiempo.

De lo que sí estoy segura, es que los celos y la obsesión por alguien, son una enfermedad muy peligrosa, tanto para el que la padece, como para los que están a su alrededor.

Estas mujeres muchas veces no tienen dignidad y se humillan acosando de manera insistente a los hombres que las desprecian; se ciegan, tienen baja autoestima y nunca podrán tener una relación estable, siempre vivirán en la mediocridad, hasta que no se den cuenta de su actitud y se valoren a sí mismas como lo que son.

Este tipo de relaciones, hay que tomarlas como dice una canción: “…amores tan extraños que vienen y se van…” sólo así podremos ser conscientes sin aferrarnos a alguien y disfrutar una relación el tiempo que dure, sabiendo que algún día terminará…

Roxana Nayelli Gutiérrez Zepeda
Comentarios: nayelligz@gmail.com

“Amor de lejos, ¡Es de pen… sarse!”

Cuando uno se enamora, parece como si todos nuestros males desaparecieran por momentos; sonríes a todo el mundo, actúas con amabilidad, suspiras, sientes que vas en una nube rosa de algodón de azucar, flotando… y en ese momento, nada nos importa, sólo el ser amado… En conclusión: “¡Todo es maravilloso!”, pero la realidad muchas veces es otra, y la vida no es tan rosa como la pintan nuestros sueños, mucho menos, cuando la persona que amamos, se encuentra lejos...

Siento mucha pena por todas aquellas mujeres que viven todos los días enamoradas, ilusionadas y con la angustia de no poder estar con su amado; en verdad, puedo imaginar la desesperación que sienten… todo esto, suena como una historia sacada de algún melodrama, pero ocurre todos los días en la vida real. ¿Saben cuántas jovencitas (y no tan jóvenes también) se quedan esperando mientras sus novios (o esposos), trabajan en Estados Unidos, o peor aun ¡Viven en otro país más lejano!? La cantidad es enorme, pero no se compara con aquellas que viven esperando a un amor al que tienen físicamente al lado pero sentimentalmente a mil años luz de distancia y puedo comprender sus temores, porque sé que tarde o temprano, entrarán en esa terrible disyuntiva entre seguir la relación o rehacer sus vidas con otra persona.

No se qué tienen las distancias, que hacen que en tu camino se crucen todas las oportunidades que antes no tuviste: de pronto, los hombres que alguna vez te gustaron y no te hacían caso, comienzan a acercarse a ti, es algo perverso, como si el destino tratara de seducirte y hacer que caigas en su trampa… a veces lo logra, otras veces no, y en ocasiones, a nuestra pareja le sucede lo mismo…

Desgraciadamente para las mujeres, la mayoría de los casos, aquella ilusión se termina convirtiendo en un amor platónico, en algo imposible, en todo lo que no pudo ser, en aquel cariño que fue roto por la lejanía… pero ¡Así es la vida!, primero mucho amor y luego se va…

Las primeras semanas después del alejamiento, son de constante sufrimiento y alegría a la vez: él llama y escribe hasta dos o tres veces al día, pero tú sufres por el hecho de no tener cerca a esa persona y ¡lo extrañas más a cada segundo que pasa!, es toda una tortura sentimental. Poco a poco, las llamadas y las cartas comienzan a hacerse cada vez con menos frecuencia, lo que obviamente, nos enoja, preocupa o de plano termina por encajarse como una espina en nuestro pecho, hasta que un día, aceptamos que hemos sido engañadas, y caímos en una trampa cruel del destino.


De pronto, ya ni siquiera recibimos una llamada, mucho menos una carta, y si acaso llega a comunicarse con nosotras, será para decirnos “muy amablemente” que esa relación ya no puede segur así y que lo mejor es cortar cualquier tipo de esperanza de volver a estar juntos, al menos por un buen tiempo, o tal vez para siempre…

¿Qué es esto? ¿Acaso somos masoquistas? Sé que en estos momentos, deben estar diciendo que nada de lo que digo es cierto para su caso, que a ustedes no les va a pasar, y estén gritando por dentro que su historia es distinta, que eso no puede ser… pero ¿olvidan algo? El amor ciega, y muchas veces no nos deja ver las cosas como son. No pretendo romper sus ilusiones, ni tampoco quiero darles muchas esperanzas, pero de 10 mujeres que he conocido en esta situación, solamente 2 han tenido éxito en este tipo de relaciones…

Las ocho restantes, han terminado destrozadas, desilusionadas y muy afectadas emocionalmente. Sólo deseo que la próxima vez que se encuentren ante un caso así (si no es que ya lo están) piensen mas de 2 veces lo que van a hacer y no tomen ninguna decisión hasta estar lo suficientemente seguras; ¿Están dispuestas a sacrificar todo ese tiempo de su vida por algo que tal vez nunca será y dejarán pasar todo ese mundo de oportunidades que tienen frente a ustedes? Parece fácil, pero no lo es… espero que este testimonio de una mujer abandonada las haga pensar un poco en la dificultad que implica tener una relación a distancia:

“Lo conocí en una cena, aquella noche platicamos, bailamos hasta el amanecer; sentí algo especial desde la primera mirada… pasaron los días y no fuimos conociendo mejor, teníamos mucho en común, pero ninguno de los dos se atrevió a revelar sus sentimientos, tal vez por vergüenza, o por temor; y así transcurrió el tiempo, llegó el día en que por desgracia tuve que regresar a México, ¡Qué lástima que él sea extranjero!, en esos momentos sentí ganas de dejar todo mi equipaje y echarlo a él en la maleta, o secuestrarlo para traerlo conmigo, así no habría ya nada que nos separara… pero desgraciadamente, no pude hacerlo. Regresé y un par de días después, me escribió una carta en la que me decía que me extrañaba, que no había dejado de pensar en mí, que se había enamorado y sentía una gran ansiedad por estar conmigo. En ese momento, mi corazón dio un vuelco y a la vez sentí impotencia, al no poder estar con él, nostalgia y coraje de no tenerlo aquí para abrazarlo, besarlo y decirle tantas cosas… Él me dijo que haría lo que fuera por estar conmigo, incluso dejar su país y familia. Yo estaba muy ilusionada, felíz de que pronto estaríamos juntos; muchos me decían que sería demasiado complicado, pero yo los ignoraba, para mi no había imposibles, “además él me ama demasiado, y ya esta arreglando sus papeles para venirse”, me decía a mi misma. Así pasaron un par de semanas, haciendo planes, construyendo castillos en el aire, soñando y enamorándonos cada vez más, todo iba bien, hasta que de pronto, dejo de escribirme por varios días, y cuando tuve noticias de él, se disculpó diciéndome que había tenido muchas cosas que hacer y por eso no me había escrito, pero que sin embargo siempre pensaba en mi. Yo estaba algo molesta, pero el hecho de que hablara conmigo de nuevo y me dijera cosas lindas, cambió mi ánimo. Pero esta situación se volvió a repetir y los periodos de ausencia eran cada vez más largos y yo me sentía cada día más y más confundida con todo esto... la última vez que hablé con él, me dijo que tal vez no alcanzaría a juntar pronto el dinero para venirse, por lo que nuestros planes tendrían que esperar un par de meses más. Después de ese día, pasaron poco mas de dos meses y ni siquiera tuve una señal de vida de su parte, pasé días esperando una llamada… una carta… una noticia suya, pero nunca llegó, y por mi mente pasaron todo tipo de pensamientos torturantes, desde “ya no me quiere”, “le sucedió algo malo” hasta el típico “me puso el cuerno con otra”, pero un día el destino me dio la puñalada final, cuando él me escribió diciendo que me amaba pero que se había alejado porque la distancia lo hacía sufrir y siendo realistas, no podría estar conmigo. Al leer estas palabras, me sentí desgarrada, destrozada por completo, lloraba y quería gritar, sentía como iba cayendo por una espiral sin fondo, con un nudo en la garganta, sentí coraje, impotencia, desesperación y hasta angustia. Y es que en realidad lo amaba… ¡lo amaba tanto!, con todo mi ser… pero no fue suficiente… pudo más la distancia que nuestro amor, y al final, sólo recuerdos quedan en mi mente y el sabor amargo de este triste adiós…”


Roxana Nayelli Gutiérrez Zepeda
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domingo, 14 de febrero de 2010

"1 Día del diario de una mujer rica"

¿Qué mujer no ha soñado con casarse con un hombre guapo y rico, vivir en una mansión lujosa, comer en los mejores restaurantes, viajar por el mundo, comprar mucha ropa, zapatos, perfumes y finas joyas sin límite de precios?

La idea parece salida de un cuento de hadas, pero aún existen casos como este en nuestros tiempos; sin embargo, me he dado cuenta que no todo es miel sobre hojuelas, y no siempre hay un final feliz en estas historias. A pesar de que alguna vez también ha pasado por mi mente el típico "Si yo tuviera dinero… ¡Qué no haría! Podría solucionar la mayoría de mis problemas…" Pero aprendí una valiosa y trillada lección: el dinero no te resuelve todo en la vida.

Hacía ya un tiempo que me habían hablado acerca de una familia adinerada de Guadalajara, pero por una u otra razón, no había tenido la oportunidad de conocer a esas personas; mas cuál fue mi sorpresa cuando un día, estando de visita por el pueblo de San José de Gracia, en Michoacán, una de mis tías me anunció que le dichosa "familia ejemplar" vendría a comer a la casa.

Pronto me cambié y arreglé, a decir verdad estaba un poco nerviosa, más que nada, sentía una curiosidad enorme por saber cómo era la vida de aquella gente. Cuando llegaron me sentía algo extraña entre tantas personas que no conocía; mi tía me presentó con el señor, un hombre alto, blanco y joven que sonrió amablemente al saludarme; su esposa era una mujer rubia, delgada, como de unos 25 años; la mirada de esa mujer me inspiró confianza y al parecer ella también sintió lo mismo, pues pronto comenzamos a platicar de nuestras vidas como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo.

Mientras estábamos sentadas en la mesa, disfrutando manjares deliciosos, llegaron los hijos de la joven pareja: un niño de 7 años, blanco, de cabello castaño y ojos claros, y una niña de 9 o 10 años, muy linda, pero con una mirada profunda y triste… de ella hablaré en otra ocasión, pues su caso también me pareció muy impactante.

Después de comer, fuimos a dar un paseo, me tocó irme en el coche de la señora. Durante el trayecto, pasamos por una famosa discoteca y aquella joven suspiró diciendo que era una pena ya no poder asistir a ese tipo de lugares debido a que su marido era exageradamente celoso, al extremo de esculcarle sus agendas y objetos personales, no dejarla salir mucho tiempo sola (incluso no la deja ir con su madre por mas de dos días), además de que la llamaba por el celular casi a cada 5 minutos.

Pensé en darle alguna opción para que solucionara su problema, entonces, le dije que por qué no salían una noche a divertirse juntos, a lo que ella me respondió: "!Uy no¡ No me gusta ir a esos lugares con mi marido… es que…. A él le gusta mucho tomar… y cuando bebe demasiado, se transforma en otra persona… se pone muy mal… es agresivo y se enoja por cualquier cosa. Una vez llegó a la casa tan tomado y furioso, que me golpeó brutalmente sin razón alguna… estuve tres días en cama, con moretes y golpes por todo el cuerpo. Vivo con un miedo terrible todos los días, sobre todo cuando él se emborracha con sus amigos… yo sólo me encomiendo a Dios y ¡comienzo a rezarles a todos los santos para que no se salga de sus cabales! No creas… el dinero no lo es todo… hay muchas cosas que ni con todo el dinero del mundo podrían regresarme la paz y la felicidad… "

Aquella confesión me dejó sin habla por unos instantes, no sabía qué decirle a aquella mujer, lo único que se me vino a la mente en ese momento, fue preguntarle ¿por qué a pesar de todo seguía con el? ¿Por qué no lo denunció? La respuesta, fue la misma que dan muchas mujeres que son víctimas de este tipo de abusos y maltratos: Por miedo, la necesidad de proteger al resto de su familia de cualquier barbaridad que un hombre con mucho dinero puede cometer.

Y como ésta, hay muchas otras razones: los hijos, el qué dirá la gente, a veces, incluso la dependencia que se tiene hacia la otra persona. ¿Hasta cuando vamos a permitir que cosas como esta sigan pasando? ¿Por qué no le quitamos de una vez por todas esas máscaras a la sociedad y mostramos las cosas tal cual son? Si no denunciamos las cosas, nunca se hará justicia, debemos aprender a salir adelante, a no tener miedo, a decir la verdad, y sobre todo, recordar que las apariencias engañan, pero el corazón no; siempre tengan algo presente: "El hombre llega hasta donde la mujer quiere…" la solución queda en sus manos.

Roxana Nayelli Gutiérrez Zepeda.

Comentarios: nayelligz@gmail.com